Despliegue
Converged está preparado para varios escenarios de instalación: desde un pequeño taller hasta un despliegue de producción en la infraestructura de una empresa. La plataforma base se despliega sobre k3s, una distribución ligera de Kubernetes adecuada para dispositivos edge, servidores locales y entornos cloud.
Hay dos perfiles principales:
- Mono — UI, Runtime, microservicios, storage y cache se empaquetan de forma compacta. Es el modo para desarrollo, prototipos, demostraciones e instalaciones pequeñas donde importa más la simplicidad de arranque.
- Multi — UI, grupos de Runtime, grupos de microservicios por dominio, storage y cache se separan. Es el perfil estándar de producción cuando se necesitan aislamiento, escalado y control más preciso de la carga.
Ambos perfiles usan el mismo código. Solo cambian la topología de contenedores y la configuración. Una empresa puede empezar con una instalación compacta y después mover el mismo sistema a una infraestructura más seria sin reescribir el producto.
En escenarios self-hosted, el cliente controla instalación, red, backups, actualizaciones y ubicación física de los datos. Esto encaja con empresas que tienen requisitos internos de seguridad o quieren mantener la producción completamente de su lado. La entrega cloud elimina el trabajo operativo: la plataforma se despliega y actualiza por el equipo del servicio, mientras el cliente recibe un entorno listo.
También es posible un enfoque híbrido: los datos sensibles y el equipo permanecen localmente, mientras la nube se usa para actualizaciones, acceso externo, coordinación de equipos distribuidos o funciones de IA concretas. El principio importante es no atar al cliente a un único modelo de entrega.