Capa de IA

La IA en Converged no es un chat separado añadido por apariencia. Es una capa de control sobre los datos, la interfaz y los procesos. El usuario puede preguntar qué ocurre con un pedido, pedir una respuesta para el cliente, encontrar un retraso, lanzar un workflow permitido o recopilar un resumen de carga de máquinas.

El modelo recibe contexto de la plataforma: solicitudes, estados, archivos, telemetría, historial del cliente, derechos de acceso y tareas actuales. Por eso la respuesta se basa en datos de la empresa, no en razonamientos genéricos. Si hace falta una acción, la IA no evita el sistema directamente: llama funciones, microservicios o workflows permitidos a través de una capa controlada.

Los proveedores de modelos se conectan mediante adaptadores. Una misma instalación puede usar GPT, Claude, DeepSeek, Mistral, Gemini u otros motores si encajan con la tarea y la política del cliente. Un modelo puede comunicarse con clientes, otro analizar requisitos técnicos y otro revisar documentos o estados de producción.

El principio clave es el control. La IA tiene su propio perfil de acceso, todas las acciones se registran y las operaciones críticas se ejecutan con los mismos derechos y políticas que las acciones humanas. Esto permite confiar la rutina a los agentes sin darles poder incontrolado sobre la producción.